El próximo sábado 11 de abril, se vivirá una experiencia única de trekking en uno de los escenarios naturales más impactantes del norte de la provincia: la Laguna Chaquira, una de las Lagunas de Epulafquen, en plena cordillera andina.
La actividad, a cargo de Del Viento Trekk y Aventura y Trekan Experiencias de Montaña, invita a recorrer senderos de dificultad media para descubrir la denominada “Cuarta Laguna”, un rincón de gran belleza dentro de este sistema de cinco espejos de agua rodeados por bosque andino patagónico.
Durante la travesía, los participantes podrán disfrutar la riqueza paisajística, con su característica flora y fauna otoñal de la zona. En este sentido el itinerario consistirá en un recorrido por la Laguna Superior, luego se almorzará en la Laguna Negra (tercera laguna) y después se dirigirán a un balcón natural donde se observará la inmensa Laguna Las Chaquiras (cuarta laguna).
La propuesta incluye guías profesionales de trekking, seguro de accidentes personales, botiquín de primeros auxilios y una picada de cierre para coronar la jornada.
Quienes residan en la provincia del Neuquén podrán acceder además a un beneficio especial del programa Viajá Neuquén, con un 50% de devolución en esta y otras salidas del mes.
Los cupos son limitados y las reservas ya se encuentran abiertas. Para consultas e inscripciones, comunicarse al 2948 451056 (Nair) o 2942 644463 (Denis).
Lagunas de Epulauquen
Ubicadas en el norte de la provincia del Neuquén, a 35 kilómetros de Las Ovejas y a unos 460 kilómetros de la ciudad capital, las Lagunas de Epulauquen forman parte del Área Natural Protegida del mismo nombre.
“Epu Lauquen” significa “dos lagunas”. Y en esa simpleza del nombre habita una geografía profunda: la Laguna Superior y la Laguna Inferior, dos espejos que reflejan el cielo del norte neuquino y guardan el rumor antiguo del viento.
Entre la zona florecen especies singulares como la huala, el radalillo y la puya, pequeñas explosiones de vida que interrumpen la vastedad. Sobrevolando, más de 150 especies de aves trazan rutas invisibles: el Huet Huet castaño golpea el silencio con su canto, el cóndor andino dibuja círculos amplios sobre las crestas y bandurrias, biguáes y macáes custodian las orillas con paciencia milenaria.
En la tierra, zorros colorados, pumas y tunducos dejan huellas que el viento borra con delicadeza. En las aguas, el pejerrey patagónico, el puyen chico y la perca nadan en un equilibrio que depende del cuidado constante. Y entre todos, el huemul -símbolo vivo y frágil- recuerda que este territorio no es sólo paisaje: es refugio.

