El Cholar organiza una nueva edición de la Fiesta del Ñaco

Tras el inicio de las tareas de preparación en la era, la localidad del Norte Neuquino se alista para una celebración de su identidad local que combinará la molienda artesanal de trigo, destrezas criollas y una amplia grilla de artistas.

La intendenta de El Cholar, Silvia Canales, confirmó que ya comenzaron a armar la era – el espacio circular de tierra apisonada- para la tradicional trilla con la cual celebrarán en febrero una nueva edición de la Fiesta Provincial y Regional del Ñaco.

En contacto con Radio y Televisión del Neuquén (RTN), Canales anunció el inicio de las actividades tradicionales en el predio municipal, destacando que el evento va mucho más allá de un festival musical: es un rescate integral del acervo cultural del Norte Neuquino.

“Hoy precisamente hicimos la primera actividad, que es preparar la era donde después se va a realizar la trilla con yeguas y caballos”, explicó Canales. La jefa comunal resaltó que la fiesta tiene sus raíces en la historia de los cinco molinos harineros que tuvo la localidad: “Queremos mostrar todo el proceso: la siembra, la corta de trigo con ichona, el tostado, la molienda en piedra y la trilla hasta obtener el producto final”.

Molinos en el Norte Neuquino

La historia de El Cholar está intrínsecamente ligada al cultivo del trigo. Antiguamente, la zona fue el “granero” de la provincia, contando con molinos harineros que procesaban la producción local. El Molino San Francisco se erige como el gran guardián de esta memoria. Fundado a principios del siglo XX y declarado Patrimonio Histórico, este molino aún conserva su estructura de madera y sus piedras originales movidas por la fuerza del agua, permitiendo que la técnica de molienda artesanal no se pierda.

La trilla, una de las tareas más duras y comunitarias del campo, consistía en esparcir el trigo en un corral circular denominado “era”, para que los animales pisoteen las espigas y separen el grano de la paja. Este proceso, que hoy se recrea como símbolo de identidad, permitió durante décadas que el ñaco fuera parte del sustento de las familias crianceras y rurales de la región.

Un predio unificado y renovado

El predio municipal ha sido acondicionado para ofrecer mayor comodidad a los visitantes. Según indicó la intendenta, el espacio permite que el público disfrute de una jornada completa “estilo picnic” en un entorno parquizado que concentra todas las actividades.

“El predio contiene todo en un mismo lugar: el escenario mayor, el campo de jinetes y los stands de artesanos, pilcheros y comidas típicas. Tratamos de incorporarle mejoras todos los años para que la gente se sienta cómoda”, señaló.

La edición de este año contará con una propuesta musical diversa en la que se destaca la actuación de artistas locales -como las cantoras y cantores del Norte Neuquino- y la participación de delegaciones internacionales de Chile.

En lo que respecta a las destrezas criollas, el campo de jineteada contará con figuras de renombre que actualmente participan en Jesús María, como Nicolás Membriani y Néstor Ramello, junto a Roberto Méndez, José Tapia y Merlo Cruz. El programa incluye cruce de banderas, tirada de riendas, tambores y doma de vacas ariscas.

“No es solo un festival de baile; tiene un acervo cultural importante para difundir y que la gente conozca cómo se separaba el grano de la espiga antes de que existieran las máquinas”, concluyó Canales.